Una fría tarde de enero. El sol se está poniendo y, al mismo tiempo, se eleva la luna llena sobre la localidad oscense de Gavín. Los últimos rayos de sol bañan con su luz dorada la colina que hay detrás del pueblo. Luna, sol y el pueblo que se va sumiendo en la oscuridad de la noche. Es doce de enero. Permíteme que sueñe con un nuevo día y, quizás, con una nueva vida.
Otro blog de fotografía... y alguna cosa más