El año 2021 fue un año duro con la pandemia en su apogeo. Todos nos vacunábamos contra el COVID-19 y no se podía salir del país, así que tocó la maravillosa situación de descubrir España. Y vaya si lo hicimos. Por lo menos en mi caso, puedo decir que desde entonces valoro mucho más lo nuestro y veo que no tenemos que envidiar nada a nadie.
En lo fotográfico y en lo que se refiere al equipo, fue el año del regreso de esta vieja amiga. La E-M5 volvió a mí después de varios años en los que estuvo en manos de un amigo. Finalmente, las pocas prestaciones como cámara para blogging hizo que la pobre regresara a mis manos. Y ese año la usé con asiduidad. Como en el viaje que hice por Almería y el Cabo de Gata. Pequeña, discreta y silenciosa, me permitía pasar desapercibido y realizar fotos casi impunemente. Aquí va otra muestra.
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